Existen muchas personas
cansadas de los tropos habituales del anime y que buscan una historia que les
vuele la cabeza, los mantenga al borde del asiento y los deje pensando durante
días después de los créditos finales. Para esos espectadores que buscan más, Shinsekai yori (también conocido
internacionalmente como From the New
World) es justo la joya escondida que han estado buscando. Estrenada en
2012, realizada por el estudio A-1
Pictures y basada en la galardonada novela de Yusuke Kishi, este anime de misterio, suspenso y ciencia ficción es
quizás una de las series más desconocidas pero más brillantes de la década
pasada. Pero, ¿realmente vale la pena ver el anime Shinsekai yori?
La historia nos traslada a un milenio en el
futuro. La humanidad ha abandonado la tecnología y vive en aldeas idílicas y
pacíficas. ¿La razón? Todos los seres humanos poseen Cantus (telequinesis), un poder mental devastador que casi extingue
a la especie en el pasado.
En la historia seguimos a Saki Watanabe y su grupo de amigos
mientras crecen en esta sociedad aparentemente perfecta. Sin embargo, el
ambiente utópico se empieza a desmoronar cuando los niños descubren qué pasa
con aquellos compañeros de clase que no logran controlar su poder, y se topan
con la sangrienta historia que dio origen a su mundo.
Quizás el mayor triunfo de From the New World es cómo construye su
universo. Nada está puesto al azar. Desde las barreras sagradas que rodean los
pueblos hasta la jerarquía de los Queerats
(las extrañas ratas topo parlantes que sirven a los humanos), cada detalle
tiene un propósito que se revela a su debido tiempo.
Este no es un anime de acción frenética; es
un thriller de cocción lenta. El director Masashi
Ishihama logra transmitir una constante sensación de incomodidad. Sabes que
algo anda mal, la música te lo advierte, las sombras te lo advierten, pero no
logras descifrar la verdad hasta que la serie decide golpearte con ella.
Acompañar a los protagonistas desde la
infancia hasta la adultez nos permite ver un desarrollo orgánico y doloroso. La
serie no divide al mundo en buenos y malos: te obliga a cuestionar la
supervivencia, la opresión y el precio de la paz. El tramo final es,
legítimamente, una de las conclusiones más impactantes y brutales del anime
contemporáneo.
Aunque hay que recalcar que la serie tiene
un ritmo inicial lento, es decir, le toma alrededor de la mitad de sus 25
episodios acomodar todas las piezas de ajedrez. Los primeros capítulos pueden
resultar confusos o pausados para quienes buscan gratificación instantánea.
Asimismo, al ser un proyecto experimental, el presupuesto sufrió altibajos. De
hecho, hay un par de episodios intermedios (dirigidos por directores invitados)
donde el estilo artístico cambia drásticamente y la calidad de la animación
decae considerablemente.
En resumen, Shinsekai yori es uno de los mejores animes psicológicos de los
últimos años. Requiere paciencia, pero la recompensa es una historia de ciencia
ficción madura y filosófica que se queda grabada en la mente. Para quienes
buscan algo inteligente y perturbador, esta es su historia.





