martes, 31 de marzo de 2026

Dennou Coil

 


A menudo, cuando pensamos en el género ciberpunk, imaginamos ciudades lluviosas, luces de neón y prótesis mecánicas. Sin embargo, en 2007, el estudio Madhouse y el director Mitsuo Iso nos entregaron una visión mucho más cercana y perturbadora de nuestro propio futuro: Dennou Coil (también conocida como Coil a Circle of Children). Pese a ser quizás la serie más infravalorada del siglo XXI, y ser opacada por un gran clásico como Tengen Toppa Gurren-Lagann, en esta reseña exploraremos cómo este anime logró adelantarse a su época utilizando la realidad aumentada (AR) como eje central de un misterio tecnológico inolvidable.

   La historia nos sitúa en la ciudad de Daikoku, un centro tecnológico donde casi todos los niños utilizan gafas digitales para interactuar con un mundo virtual superpuesto al real. Aquí conocemos a Yasako, una niña que acaba de mudarse y se ve envuelta en una serie de incidentes relacionados con “Ilegal”, entidades misteriosas que habitan los rincones obsoletos de la red.

   A diferencia de clásicos como Ghost in the Shell, Dennou Coil opta por una estética más luminosa y cotidiana. No obstante, no hay que dejarse engañar por su diseño de personajes amable dado que la serie profundiza en temas complejos. Por ejemplo, se discute la delgada línea que separa lo que vemos en esa superposición entre lo real y lo virtual; se habla de los peligros de los datos corruptos y los espacios digitales abandonados; e incluso se discute cómo la tecnología facilita o distorsiona nuestras relaciones sociales.

   Dada a conocer en 2007 y ganando ex aequo los mismos premios que Tengen Toppa Gurren-Lagann, resulta increíble cómo la serie maneja conceptos que hoy son tan comunes en dispositivos como las Apple Vision Pro o Meta Quest. Asimismo, la trama escala de una aventura infantil a un thriller de conspiraciones con gran maestría. Al ser un proyecto personal de Mitsuo Iso (animador clave en Evangelion), la fluidez de movimiento y el diseño de los entornos virtuales es impecable (se dice que la serie tardó una década en producirse).

   En resumen, Dennou Coil es una joya oculta que merece un lugar en cualquier lista de mejores animes de ciencia ficción. Su enfoque en la “realidad virtual cotidiana” la hace sentir más relevante hoy que el día de su estreno. Para quienes buscan una historia inteligente, con personajes entrañables y un trasfondo técnico bien fundamentado, esta serie es para ustedes. 


domingo, 15 de marzo de 2026

Penguin Highway

 


Regresamos en este espacio a la breve pero interesante obra de Hiroyasu Ishida, joven animador y director de dos películas y varios cortometrajes que merece la atención del espectador. En una entrega pasada comentábamos su segundo largometraje, Hogar a la deriva, cinta con personajes llenos de vida y movilidad que dotan de fuerza a la cinta y ayudan a quien disfruta a que mantenga la atención constante. Pues bien, en esta ocasión regresamos con su primera película, misma que ha sido hasta ahora mucho más querida y celebrada.

   Aoyama es un niño de cuarto grado con una mente científica brillante y una autoconfianza envidiable. Su vida cambia cuando, de la noche a la mañana, una colonia de pingüinos aparece en su ciudad natal, lejos de cualquier océano. Decidido a resolver el enigma, mismo al que llama  “Plan de Investigación de Pingüinos”, Aoyama descubre que el fenómeno, aparentemente sobrenatural, está extrañamente ligado a una joven dentista de la que está enamorado.

   Basada en la novela de Tomohiko Morimi, autor de The Night is Short, Walk on Girl, la cinta destaca por varios puntos relevantes. En primera instancia, la animación es vibrante, dado que Studio Colorido logra una paleta de colores brillantes que captura la sensación del verano eterno. A diferencia de otros animes, aquí la ciencia no es aburrida. Se siente como una aventura donde la metodología científica es la brújula. Por potra parte, aunque parece una historia infantil, trata temas complejos como el crecimiento, la pérdida y lo desconocido.

   Pero en realidad estamos frente a una obra de ciencia ficción bastante bien llevada. Conforme el protagonista avanza en su investigación va descartando los elementos aparentemente sobrenaturales para transportarnos a un asunto especulativo: la presencia de un fenómeno espacio-temporal que provoca toda clase de fenómenos insólitos y, de no atenderse a tiempo, puede causar un desastre en su ciudad. Los agentes científicos, pese a sus estudios, mantienen desventaja frente a Aoyama y sus amigos, y estos últimos deberán armarse de valor para salvar el día.

   Para quienes buscan una trama más lineal y explicaciones masticadas, quizás se sientan un poco perdidos hacia el final. Y es que la cinta abraza a su vez el realismo mágico llevando al espectador frente a lo desconocido. De igual manera, algunos puntos de la trama quedan abiertos a la interpretación, lo cual es parte de su encanto, pero puede resultar un poco frustrante para quienes prefieren finales cerrados.

   En definitiva, Penguin Highway es una experiencia animada y cinematográfica refrescante. Es un recordatorio de cómo se siente ver el mundo por primera vez: con curiosidad, un poco de miedo y muchas ganas de aprender. Es, sin duda, una de las películas de anime más originales de los últimos tiempos. Resulta ser una película ideal para ver en familia, aunque los adultos encontrarán otras capas de sumo interés.