¿Qué es un anime
infravalorado? La respuesta se encamina en una simple y contundente respuesta:
cualquier película o serie de calidad que vale la pena vislumbrar, pero que fue
ignorada en su momento debido al marketing y la popularidad de otros animes. Puede
que muchas series sumamente populares no merezcan del todo la atención extrema,
pero para la serie que ahora comentamos, resulta agradable el hecho de
descubrirla en pleno 2025 y disfrutar de una buena historia de alta fantasía.
Yona of the dawn (Akatsuki no yona) es una
anime con guiños a la cozy fantasy que busca atraparnos desde el primer
episodio, llevándonos por un viaje lleno de emociones y aventuras. La
historia sigue a Yona, una princesa del reino de Kouka que, tras una traición
devastadora, se ve obligada a huir lejos de su hogar. Acompañada por su fiel
guardaespaldas Hak, Yona emprende un viaje para encontrar a los legendarios
dragones guerreros, quienes le ayudarán a recuperar su reino y proteger a su
gente.
Los personajes principales son de lo más
destacado de la serie. A lo largo de su aventura, Yona evoluciona
constantemente: de ser una princesa inocente y dependiente de su padre
pacifista, se convierte en una líder fuerte y valiente. Su determinación para
aprender a proteger a quienes quiere es de lo más encantador de ella. En
cambio, Hak, conocido como el Trueno de Kouta, es un guerrero excepcional y
un amigo leal. Su sarcasmo y su dedicación a Yona lo convierten en un personaje
entrañable que participa por momentos de la comedia romántica.
Los dragones guerreros poseen habilidades únicas y
personalidades distintas, lo que añade profundidad y diversidad a la historia.
Sus historias individuales y su conexión con Yona son elementos clave para la
trama. Asimismo, resulta curioso cómo los dragones han reencarnado en
diferentes ciudades y cómo son tratados por la población: algunos se verán como
héroes hartos de la espera por utilizar sus poderes, mientras otros se resistirán
a salir de viaje.
La trama resulta atrapante y busca
mantenernos en vilo con sus momentos de acción, intriga política y drama.
Además, la serie tiene un buen equilibrio entre los momentos más serios y
aquellos más cómicos. La historia prácticamente se centra en el exilio de Yona,
la búsqueda de los cuatro dragones y algunas cuantas intrigas políticas por
parte del emperador que usurpó el trono. En esta línea, la
serie termina en una especie de continuará que hasta la fecha no ha llegado
(más de 11 años), por lo que es necesario revisar el manga para concluir la
historia.
La banda sonora y la
animación son de alta calidad, ofreciendo un buen trabajo al adaptar el manga
original de Mizuho Kusanagi. La animación es fluida y detallada, aunque por
momentos se le notan ciertas limitaciones en la producción. Asimismo, el
opening instrumental es épico y emotivo, transportándonos a un mundo que mezcla
la antigua Corea con la China milenaria.
En definitiva, un anime imprescindible para
los amantes de la aventura, la fantasía y los personajes memorables. Si bien su
historia es inconclusa, su trama nos sumergirá en un mundo mágico lleno de peligros,
emociones y grandes momentos. Vale la pena recuperarla para los tiempos que
corren.